Ofrecemos envíos a todo chile desde Arica a Punta Arenas
|

Rallador de Jengibre y Cítricos de Acero Inoxidable para Cocina - 23 cm

Descripción

Detalle del Producto

Su principal fuerte es su perfil de rejilla arqueada o cóncava. Esta curvatura está pensada ergonómicamente para guiar de forma natural el movimiento de tus manos al deslizar alimentos cilíndricos o redondeados (como limones, ajos o raíces de jengibre), logrando una ralladura fina y homogénea en segundos. Su mango ergonómico negro de resina proporciona un agarre firme y balanceado que evita resbalones accidentales en el mesón. Gracias a sus compactos 23 cm de longitud, es ideal para rallar directamente sobre tus platos, tazas de té, boles o sartenes en pleno cocinado.

Características Principales

  • Microdentado de Alta Precisión: Dientes finamente afilados que rebanan limpiamente la piel de cítricos y raíces fibrosas sin llegar a la parte amarga ni atascar las fibras.
  • Placa Cóncava de Acero Inoxidable: Estructura curvada que optimiza la superficie de fricción, brindando un deslizamiento más fluido, controlado y seguro.
  • Mango Ergonómico Antideslizante: Cuerpo negro texturizado que proporciona un control óptimo de la herramienta, protegiendo las manos de la presión directa.
  • Longitud Compacta de 23 cm: Tamaño manual altamente portátil y maniobrable para aderezar de manera directa bebidas, postres, ensaladas o preparaciones calientes.
  • Fácil Limpieza y Ojal de Colgado: Diseño plano y abierto que se limpia rápidamente bajo el chorro de agua e incorpora una perforación en el extremo del mango para almacenamiento vertical.

Recomendaciones de Uso y Cuidados

  • Ideal para: Obtener ralladura fina de limones, naranjas o limas; triturar jengibre fresco para infusiones o sushi; rallar dientes de ajo, nuez moscada, canela en rama o chocolate duro para decoraciones de repostería.
  • Mantenimiento Sencillo: Se aconseja enjuagar bajo el agua inmediatamente después de su uso para evitar que las fibras secas se adhieran a los microdientes. Lavar a mano utilizando un cepillo de cocina blando o esponja suave con jabón neutro, cepillando siempre desde la base hacia arriba para cuidar el filo. Secar por completo antes de guardar. Se recomienda priorizar el lavado manual para extender la vida útil del afilado.